¿Estás sintiendo miedo, te sientes atrapado o encadenado a una situación, persona, sentimiento o pensamiento?
Hay muchos individuos que sienten, pavor, temor o fobias de las cuales no logran liberarse incluso por toda una vida. Cuando ese sentimiento o emoción se apodera de nuestros cuerpos, no lleva a experimentar muchas sensacionales a la vez; nos da un salto en el estomago con un leve dolor, sentimos unas aceleradas palpitaciones en el pecho, nos sudan las manos y la frente, la piel se nos pone como de gallina, nos tiemblan las piernas e incluso dependiendo del grado de intensidad de la emoción podemos perder el habla y quedar paralizados sin reaccionar en el mismo sitio por un tiempo. Pero también el temor o el miedo puede causar muchos trastornos en la mente y el alma por un periodo de tiempo más largo, y tristemente puede dejar serias secuelas que en algunos casos no son posibles de curar.
¿Te has preguntado de donde viene este sentimiento o pensamiento? Cual es capaz de anular a personas y hasta pueblos enteros:
El miedo no es más que la respuesta mental, emocional y corporal a las señales reconocidas por el consciente y subconsciente de la mente indicando que estas en una situación de peligro, de la cual no tienes el control en tus manos. Esto puede hacer que te sientas incapaz de tomar una decisión con respecto a la razón de tu fobia y evites tomar la acción de confrontar tu temor, así puede que llegues a quedar esclavizado bajo el dominio de una situación o persona por un tiempo indefinido.
Seguramente has pensado si es posible salir de la situación o liberarte de la persona que te preocupa y te hace sentir miedo a ser quien eres, o miedo tomar decisiones, o miedo hacer cambios en tu vida, o miedo a vivir, o miedo a ser feliz. La idea te da vueltas en la cabeza, y no encuentras una solución; y si la encuentras te sientes incapaz dar el paso para solucionar el problema, dejas que pasen las horas, días y hasta años sin hacer nada por el temor a la opinión de la familia, temor a las normas dictadas por la sociedad miedo a la consecuencias, miedo al qué dirán, miedo a los cambios y miedos a las respuestas que pudieras afrontar por parte de la personas que te rodean.
Lamentablemente muchas personas viven así; malgastan sus vidas sin ser completamente libres; encadenados a temores, ideas, doctrinas y formas de vivir de los cuales no logran liberarse y derrochan sus vidas sin llegar a ser completamente felices. Viven atados a una relación que no los hacen felices, pero son incapaces de salir de ella por miedo a perder diferentes cosas. Hay otras personas que se sienten hartos de estar en el mismo lugar, trabajo, casa, ciudad y país donde pese a los pobres eventos favorables deciden quedarse por miedo al cambio, se quejan constantemente pero no hacen nada al respecto. Como otras que nunca son capaces de luchar por lo que quieren, no son capaces de hablar y decir lo que sienten, viven como sombras bajo los demás casi anulados, dejan escapar los sueños y añoranzas como el que deja escapar el agua de sus manos. Otras personas se dejan abusar, verbal, mental, emocional y físicamente, incapaces de defenderse y aguantan la tortura por mucho tiempo sin quejarse y buscar una salida para liberase de su verdugo.
En todos los casos cuando una persona es presa de algún temor, trauma, o fobia, esta llega a desarrollar una condición de baja autoestima la cual la lleva a buscar su propia autodestrucción o castigo.
¿Cuál es la solución?
La solución es que al miedo hay que enfrentarlo con valentía. Dios nuestro padre no nos creó para ser temerosos o cobardes, pues de ellos la historia no está hecha; prueba de ello fue Jesucristo que valientemente enfrento los terribles actos a que fue sometido. Dios nos formo con amor y poder de decisión y el miedo te roba el atributo más preciado que el nos ha regalado: “El libre albedrío”; el poder de decidir sobre tu persona y tu existencia. No permitas que los sucesos de la vida te roben la oportunidad de ser quien realmente tu puedes ser, no permitas que otros intervengan en el camino que te da felicidad y paz, no te dejes manejar por las palabras y acciones de otras personas, con las cuales no estás totalmente de acuerdo, porque incluso si deseas cosas que no son las más adecuadas para ti, en el proceso aprenderás lecciones que te harán mejor persona y tendrás la satisfacción de que te diste una oportunidad, te equivocaste y caíste, aprendiste y te volviste a levantar listo para continuar tu camino aun más fuerte y sabio de cuando lo comenzaste, y en eso está el secreto de vivir, experimentar la vida según tus decisiones, asumiendo las consecuencias con la responsabilidad de tus actos ante dios, ante el mundo y ante tu persona.
Usa tu voluntad con sabiduría, lucha por ti y por tus cosas con justicia, apoya y defiende lo que crees con respeto y firmeza, sacrifícate con resignación y humildad, pues nada en la vida es fácil, pues no hay mayor satisfacción que saborear el triunfo de conseguir algo por lo cual te has sacrificado y luchado, con valor, consistencia y honradez. Así encontraras la felicidad en la realización personal. No te quedes en precarias situaciones sin buscar soluciones, infórmate, busca ayuda, no te conformes y te aseguro que después de haber cruzado la puerta te sentirás y vivirás mucho más feliz y mejor. No te guardes lo que piensas y sientes, se prudente pero firme un buscar lo que quieres y así vencerás el miedo. Solo así darás el primer paso para tu felicidad personal y confía mucho en dios y en tu persona, pues no estás solo, aunque tus sentidos no lo perciban, hay quien vela por ti, lucha por ti y por tu bienestar. No malgastes mas tu tiempo con temores, no permitas que el miedo paralice tu vida. Es fácil no tienes nada que perder, Solo piensa; ¿Que sería de mi vida y de mi, si no tuviera miedo a ______? ¡Es tu decisión, vive la vida con valentía y sin temor!
domingo, 25 de abril de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

