Ayer miré una tele serie y me emocionó el encuentro entre dos personas que se habían enamorado solo escuchando la voz una de la otra y conociéndose sin haberse visto antes. Cuando se vieron fue algo hermoso a pesar que de que no eran el prototipo físico del que estaban acostumbrados. Se amaron más porque se vieron con los ojos del alma.
Esto es algo que se da muy poco en la actualidad, en estos tiempos de avanzada tecnología se nos dificulta más cada día, mirar con los ojos del alma. Nos hemos acostumbrados a ver la envoltura y no el contenido. Ya no nos importa tanto si las personas pueden ser buenas, amables, respetuosas y humildes para que sean parte de nuestras vidas. Se han perdido los valores al punto de que las personas con cualidades humanas, son vistas por los demás como seres extraños sin ningún valor, a diferencia de las personas que tienen buena apariencia física, dinero, éxito, inteligencia ademas de personalidades egocéntricas, quienes son las más admiradas por la sociedad actual.
¿Sera que nos estamos convirtiendo en un mundo superficial? Donde los valores se han invertido.
¿Quién está detrás de toda esta educación influencial? ¿Quién ha ido cambiando la forma de ver las cosas? Sera la televisión, las revistas, los libros, la moda, los artistas, los políticos o la tecnología. Realmente ya es una decadencia general que se ha ramificado y está infiltrada en todas partes, ya ha entrado en los hogares, en las mentes y en los corazones de las personas. Para exponerla y cambiarla tendrían que pasar varias generaciones después de un cambio mundial de conciencia colectiva. Ahora eres importante según si tienes muchos seguidores en la redes sociales. La gente se inventa vidas ficticias para destacar y pertenecer al movimiento actual de la sociedad. Estamos ayudando a promover un narcisismo extremo donde no eres apreciado si tu vida no tiene las características de lo que nos venden como una persona admirable. Hemos ido dejando atrás la humanidad y lo que significa ser humano. Hemos extinguido razas de animales, hemos acabado con nuestros hermanos, nos hemos multiplicado sofocando el planeta y muy poco hacemos para proteger y conservar los recursos que aun nos quedan. Tal parece que somos una raza egoísta que solo piensa en satisfacer sus propias necesidades sin importar nada mas. Vamos por la vida pensando y diciendo “Yo quiero, yo necesito”, “Dame, dame”, “Mírame, mírame”, con una extrema necesidad de obtener atención de los demás. Queremos brillar por lo que tenemos y por lo que somos por fuera. Pero no miramos hacia dentro de nosotros mismos, porque no nos dan tiempo para analizar o porque tenemos miedo de ver la oscuridad que habita adentro. Tal vez descubriremos que cosas que no queremos afrontar. Nos rehusamos a mirar con los ojos del alma por que nos da miedo mirar y el mundo se nos convertiría en un lugar insoportable para vivir, descubriríamos el problema y esto nos forzaría a tomar decisiones de cambios. Por eso ahora nos satisface todo lo que nos haga la vida mas cómoda y placentera, por eso nos esforzamos en desarrollar planes de desarrollo económico y tecnología que nos ayuden a conseguirlo. Lo espiritual ha pasado a un segundo o tercer plano, tal vez sea lo ultimo en nuestra lista de prioridades y así vamos por la vida y así vivimos en la actualidad.
Ahora lo que nos podemos preguntar es hacia dónde vamos con esta tendencia manipulativa.
Si miras las historias que nos venden en la actualidad, los protagonistas ya no son los caracteres bíblicos, benévolos y sacrificados que nos enseñaron en la antigüedad. Hoy los personajes principales son los asesinos, los narcotraficantes, los degenerados, los vengativos, los psicópatas, narcisistas y sociópatas. Todos ellos son quienes son destacados como los héroes de las historias modernas que influencian a nuestra juventud, y parece mentira que todavía nos preguntamos porque las nuevas generaciones son más irrespetuosas y violentas. La respuesta esta delante de nuestros ojos. Nos han cambiado el sentido de los significados de lo que es bueno y lo que es malo. Han humanizado a los villanos y los han convertido en buenos ejemplos a seguir por nuestra juventud. Ya no es malo matar, ya no es malo mentir, ya no es malo traicionar y blasfemar contra Dios, porque eso es lo que nos están enseñando y somos bombardeados con ese tipo de información que influencia diariamente vía internet, radio y televisión. Ahí está la respuesta, quien controla estos tres gigantes esta controlando las masas de este mundo y es obvio que sus planes son llevar a la humanidad por un camino lejos de Dios.
¿Nos quieren convertir en unas maquinarias sin emociones y programadas para hacer el mal? Tal vez o simplemente ellos son marionetas de un plan más complejo controlado por las fuerzas oponentes.
Hay que rescatar nuestra humanidad, volver a mirar con los ojos del alma. Encontrar la belleza en lo simple de la vida. Valorar el amor y todo lo bueno que todavía existe en este mundo. Principalmente hay que exponer, denunciar y combatir la maldad. Si nos callamos y bajamos la cabeza ante el mal, nos hacemos parte de él y somos tan responsable como los que lo cometen diariamente. Hemos estado en guerra desde que los ángeles caídos se revelaron contra Dios. Jesús sacrifico su cuerpo, su dolor y su vida para que tuviéramos la oportunidad de ser felices, aceptados y perdonados por nuestro creador. Pero se nos ha olvidado que Dios aborrece todo lo malo, el prometió que no volvería a destruir el mundo, pero es nuestra responsabilidad demostrar que somos merecedores de su misericordia. Debemos resistir el mal, abrir los ojos y mirar con el alma, observar la realidad de este mundo, así atraeremos a la luz la divinidad en la oscuridad y así comenzaremos a cambiar la polaridad de este mundo.

