Hay una frase que hemos dicho probablemente tantas veces “Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”; esta frase es parte del la oración del padre nuestro y muchos la usan en sus plegarias diariamente; ¿Sera que realmente la sienten en el corazón?, especialmente el momento de pronunciar la parte del perdón. ¿Que es perdonar?; ¿Como perdonar y seguir adelante?; ¿Como perdonar algo imperdonable?; ¿Que es mas fácil perdonar o pedir perdón? Iremos analizando y meditando sobre estas preguntas durante la semana en busca de las respuestas para abrir las puertas del acto de perdonar.
¿Qué es perdonar?
Perdonar es sencillamente recordar sin sentir sufrimiento, o sea que la ofensa que te hicieron probablemente no la llegues a olvidar, dependiendo de la magnitud de esta; pero si puedes curar tu alma del dolor, del resentimiento y la amargura que te produce recordar el agravio que se cometió contigo. Liberándote de las ataduras de una ofensa del pasado, que está deteniendo tu vida y que no te deja avanzar, que te crea un círculo vicioso lleno de sentimientos negativos como deseos de justicia o venganza, amargura, impotencia, ansiedad, vergüenza y rabia; Puedes volver a sentir felicidad y armonía, al liberarte de los miedos y culpas cuando eres capaz de perdonar. Como también puedes limpiar tu alma de cualquier sentimiento negativo que te provoque al pensar, que se cometió una injusticia en tu contra al perdonar. El mayor beneficio que consigues con el acto del perdón es "SALVAR TU ALMA"; por medio de la comprensión, del entendimiento y la compasión puedes mostrar tu misericordia hacia tus agresores y esto te realza el nivel humano hacia la perfección del espíritu en los caminos del señor. Perdonar es tan solo liberar tu alma como a la de tu verdugo de las culpas, que los atan a un hecho que pertenece en la mayoría de los casos, al pasado.
¿Cómo perdonar y seguir adelante?
Perdonar no es tan fácil para muchos, pues el carácter del ser humano es bien complejo y en la mayoría de los casos responderá a la defensiva y rebelándose ante un ataque verbal, emocional y físico; pues estamos programados por instintos básicos para la supervivencia y autodefensa de nuestra persona. Por lo que dependiendo del grado de control e inteligencia emocional de cada individuo, podrán asimilar cualquier tipo de agravio del cual hayan sido víctima; de una manera positiva o negativa. Muchos no podrán aceptar los hechos de una forma civilizada si no buscan ayuda profesional, espiritual y emocional; pudieran caer en un hueco del cual no puedan salir para volver a ser feliz. Si sientes que no puedes perdonar a alguien y vives sumido un estado deplorable por esto, probablemente sea el primer paso reconocer en el estado negativo en que estas. Entonces desear querer salir de esa fase nociva y la mejor manera es querer perdonar a tus agresores independientemente si merezcan o no tu perdón. Seguidamente debes pasar a tomar acción para perdonar. Una manera de hacerlo es repetir aunque no lo sientas; pensando en la persona que deseas absolver;
“Yo te perdono por el daño que me has hecho y deseo que me perdones por cualquier daño que yo te haya hecho intencional o sin intención”
Lo puedes hacer estando a solas o en meditación y pedirle mucho a dios que te ayude a perdonar y a ser perdonado limpiando tu alma. Dependiendo del las circunstancias de lo ocurrido, y si estás dispuesto puedes confrontar a tu agresor personalmente expresando todo lo que sientes y al final decirle que lo perdonas y pedirle perdón por los motivos que hayas provocado en esa persona de hacerte el daño. También lo puedes confrontar indirectamente por medio de una carta, una llamada telefónica, un mensaje de correo electrónico, video o texto. Otra manera de hacerlo es expresando todo lo que sientes en un papel, después ponerlo en un sobre y pretender que se lo envías a la persona destinada sin que realmente lo mandes; por ejemplo, puedes poner al correo un carta a cualquiera destino o reenvíatela a ti mismo y cuando la recibas de regreso guardarla hasta el día que estés listo para abrirla; cuando llegue ese momento y la abras dependiendo de lo que sientas al leerla, sabrás si ya superaste ese suceso, perdonándolo y dejándolo en el pasado. El último paso es volver a tomar las riendas de la vida, volver a vivir, volver a sentir amor y confianza en las personas, no permitir que lo que te ocurrió te robe y bloquee el deseo de ser feliz. Es importante que si deseas curarte, dejar que el tiempo haga su trabajo y cortar con todo lo que te recuerde aquel mal suceso, incluso si en ello implica decir adiós a personas aunque sea por un periodo de tiempo, el cual emplearas para recupérate, mental, emocional y físicamente. Haciendo todo aquello que te provoque felicidad. Eso apresurara tu proceso de recuperación antes y después de haber perdonado. Entonces podrás seguir adelante con tu vida perdonándote a ti mismo y a los demás, recuperando pasa a paso todo lo que perdiste hacia el camino de la felicidad.
¿Es posible perdonar algo imperdonable?
Realmente si lo es, pues como ya expresamos anteriormente el deseo de perdonar deberías hacerlo más bien para ti mismo, que para las personas que te han causado un mal. Esto no quiere decir, que no debas también desearle bien a los que te han hecho mal. También nos deberíamos de dar cuenta del porqué de nuestra pena y rencores, pues a veces estamos dolidos por algo que requiere no ser perdonado, por algo que fue creado por un mal entendido o producto de nuestra imaginación y nos pasamos una vida sintiéndonos mal por algo o alguien que realmente nunca quiso hacernos ningún mal y el daño nos lo causamos a nosotros mismos abrigando malos pensamientos infundados y en dejar timar revancha en alguien inocente quien realmente no nos debía nada. En ese caso el que debería perdonarse a si mismo y pedir perdón es aquella persona que después de haber tomado una actitud y pensamientos negativos hacia otra sin causa justificada, se dio cuenta de su error.
También cuando estas atravesando una situación en la cual vienes haciendo uso repetido del acto del perdón; absolviendo a otras personas una y otra vez y continuas recibiendo las mismas agresiones, agravios y traiciones, entonces esta de tu parte en decidir dependiendo de cuál sea el hecho que te provoque sufrimiento, de continuar perdonando o buscar una salida a ese problema que se repite en tu vida y perdonar sin exponerte a ser dañado una vez más. Esto depende del nivel de autoestima, madurez, estabilidad emocional y mental de las personas; También dependiendo de los factores ambientales y circunstanciales podrán las personas, llegado el momento tomar la decisión de escoger decir ¡BASTA!
Cuando nos hacen un agravio de una magnitud desbastadora de la cual nos resulta muy difícil olvidar y recuperarnos, y aunque intentamos perdonar no lo conseguimos, entonces si estas en una situación así lo mejor para ti es alejarte sin desear ningún mal a tu agresor y pedirle a dios que él se encargue de quitarte eso peso de encima y traiga un balance tanto para tu vida como para la de la otra persona. De los ojos y oídos de nuestro señor nada se escapa, y cuando de corazón no deseas mal para tus enemigos, veraz con más fuerza y rapidez cumplida la ley de la justicia divina. La ley de los hombres puede fallar, pero ante el juicio de dios, nuestro creador y padre nadie escapara. Todos seremos juzgados según la magnitud de nuestros actos.
¿Qué es más fácil perdonar o pedir perdón?
Cual crees tú que te sea más fácil perdonar o pedir perdón, las dos acciones son difíciles emocionalmente, y creo que para poder perdonar debes primero perdonarte a ti mismo y aprender a pedir perdón, a reconocer tus errores y enmendarlos, no debe bastar en solo pedir que te perdonen, si no demostrar que quieres ser perdonado por medio de palabras y hechos, ganarte de nuevo a poco a poco la confianza que te han perdido, demostrar que has cambiado y nunca más por ninguna razón volver a cometer el mismo error que ofendió a la otra persona. Así serás merecedor del perdón. Creo que la carga más pesada la lleva al que le toca perdonar pues está en manos de esa persona liberar a otra de una culpa y a la misma vez liberarse a ella misma de todo tipo de resentimientos y sentimientos acumulados en contra de la otra persona. Cuando alguien venga a ti en busca de perdón se atento, escucha y si decides perdonar solo hazlo si lo sientes de corazón, o sea borrón y cuenta nueva, porque si lo haces sin sentirlo de verdad, solo alargaras mas tu sufrimiento y el de la otra persona. También es muy importante perdonarse a uno mismo antes de perdonar a los demás, si tú no puedes perdonarte y libérate de culpas no podrás hacerlo con otras personas. Perdonar y ser perdonado son igualmente importantes ambas acciones liberan el alma y la limpian, le dan a la persona una nueva oportunidad de volver a comenzar.
Todos merecemos ser felices, no nos neguemos a la felicidad por vivir atados a una falta de perdón, usemos el poder del perdón para volver a vivir en paz contigo mismo. Recuerda que Jesús dio su vida porque nuestros pecados fueran perdonados y si esperamos que nuestras faltas sean perdonadas por dios y los hombres debemos empezar a perdonar; he ahí de nuevo la oración del padre nuestro…Yo pido perdón como así yo también perdono…! LIBERATE!. ¡PERDONA Y AMA LA VIDA DE NUEVO!
¿Es posible perdonar algo imperdonable?
Realmente si lo es, pues como ya expresamos anteriormente el deseo de perdonar deberías hacerlo más bien para ti mismo, que para las personas que te han causado un mal. Esto no quiere decir, que no debas también desearle bien a los que te han hecho mal. También nos deberíamos de dar cuenta del porqué de nuestra pena y rencores, pues a veces estamos dolidos por algo que requiere no ser perdonado, por algo que fue creado por un mal entendido o producto de nuestra imaginación y nos pasamos una vida sintiéndonos mal por algo o alguien que realmente nunca quiso hacernos ningún mal y el daño nos lo causamos a nosotros mismos abrigando malos pensamientos infundados y en dejar timar revancha en alguien inocente quien realmente no nos debía nada. En ese caso el que debería perdonarse a si mismo y pedir perdón es aquella persona que después de haber tomado una actitud y pensamientos negativos hacia otra sin causa justificada, se dio cuenta de su error.
También cuando estas atravesando una situación en la cual vienes haciendo uso repetido del acto del perdón; absolviendo a otras personas una y otra vez y continuas recibiendo las mismas agresiones, agravios y traiciones, entonces esta de tu parte en decidir dependiendo de cuál sea el hecho que te provoque sufrimiento, de continuar perdonando o buscar una salida a ese problema que se repite en tu vida y perdonar sin exponerte a ser dañado una vez más. Esto depende del nivel de autoestima, madurez, estabilidad emocional y mental de las personas; También dependiendo de los factores ambientales y circunstanciales podrán las personas, llegado el momento tomar la decisión de escoger decir ¡BASTA!
Cuando nos hacen un agravio de una magnitud desbastadora de la cual nos resulta muy difícil olvidar y recuperarnos, y aunque intentamos perdonar no lo conseguimos, entonces si estas en una situación así lo mejor para ti es alejarte sin desear ningún mal a tu agresor y pedirle a dios que él se encargue de quitarte eso peso de encima y traiga un balance tanto para tu vida como para la de la otra persona. De los ojos y oídos de nuestro señor nada se escapa, y cuando de corazón no deseas mal para tus enemigos, veraz con más fuerza y rapidez cumplida la ley de la justicia divina. La ley de los hombres puede fallar, pero ante el juicio de dios, nuestro creador y padre nadie escapara. Todos seremos juzgados según la magnitud de nuestros actos.
¿Qué es más fácil perdonar o pedir perdón?
Cual crees tú que te sea más fácil perdonar o pedir perdón, las dos acciones son difíciles emocionalmente, y creo que para poder perdonar debes primero perdonarte a ti mismo y aprender a pedir perdón, a reconocer tus errores y enmendarlos, no debe bastar en solo pedir que te perdonen, si no demostrar que quieres ser perdonado por medio de palabras y hechos, ganarte de nuevo a poco a poco la confianza que te han perdido, demostrar que has cambiado y nunca más por ninguna razón volver a cometer el mismo error que ofendió a la otra persona. Así serás merecedor del perdón. Creo que la carga más pesada la lleva al que le toca perdonar pues está en manos de esa persona liberar a otra de una culpa y a la misma vez liberarse a ella misma de todo tipo de resentimientos y sentimientos acumulados en contra de la otra persona. Cuando alguien venga a ti en busca de perdón se atento, escucha y si decides perdonar solo hazlo si lo sientes de corazón, o sea borrón y cuenta nueva, porque si lo haces sin sentirlo de verdad, solo alargaras mas tu sufrimiento y el de la otra persona. También es muy importante perdonarse a uno mismo antes de perdonar a los demás, si tú no puedes perdonarte y libérate de culpas no podrás hacerlo con otras personas. Perdonar y ser perdonado son igualmente importantes ambas acciones liberan el alma y la limpian, le dan a la persona una nueva oportunidad de volver a comenzar.
Todos merecemos ser felices, no nos neguemos a la felicidad por vivir atados a una falta de perdón, usemos el poder del perdón para volver a vivir en paz contigo mismo. Recuerda que Jesús dio su vida porque nuestros pecados fueran perdonados y si esperamos que nuestras faltas sean perdonadas por dios y los hombres debemos empezar a perdonar; he ahí de nuevo la oración del padre nuestro…Yo pido perdón como así yo también perdono…! LIBERATE!. ¡PERDONA Y AMA LA VIDA DE NUEVO!


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